Bajo el marco del proyecto de investigación: Mapas conceptuales: una herramienta para el aprendizaje significativo en matemática (Disp. CyT Nº 020/10 – UNPSJB)

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Mapas conceptuales en educación matemática: un marco posible para la evaluación de los estudiantes

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Mapas conceptuales: una breve historia

No quiero hacer mapas conceptuales !!

¡YO NO QUIERO HACER MAPAS CONCEPTUALES!
ESTRATEGIAS DE RESISTENCIA DE LOS ALUMNOS UNIVERSITARIOS
EN LA APROPIACIÓN DE LA HERRAMIENTA

Jesús Manzano-Caudillo, Manuel F. Aguilar Tamayo,
Mónica Morelia Sánchez-Valenzuela, Universidad
Autónoma del Estado de Morelos, México.

Ismael Alvarado-Vázquez, Universidad Autónoma de Sinaloa, México.

jesusmanzano@yahoo.com

 Concept Maps: Making Learning Meaningful
Proc. of Fourth Int. Conference on Concept Mapping
J. Sánchez, A.J. Cañas, J.D. Novak, Eds.
Viña del Mar, Chile, 2010

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En este artículo presentado en el Cuarto Congreso Internacional de Mapas Conceptuales se describe una interesante experiencia: el rechazo de un grupo de estudiantes por el uso de mapas conceptuales. Si bien  en los diarios de los estudiantes universitarios participantes no se refleja un rechazo explícito por la herramienta, los mismos dejaron de asistir a clases hasta el final del curso.

Los mapas conceptuales fueron utilizados como herramienta didáctica y de evaluación en el grupo. En este caso, se analizó el rechazo al uso de mapas conceptuales como herramienta de aprendizaje, en base a portafolios que contenían los diarios de trabajo de los estudiantes, los mapas desarrollados y las experiencias en clases, y las notas de una reunión entre el docente y los alumnos.

En el artículo pueden encontrarse los detalles de la experiencia, pero cabe citar que los alumnos debían realizar durante la cursada de la asignatura mapas conceptuales acerca de 15 lecturas que debían llevarse a cabo en base a textos de tipo descriptivo-argumentativo. La evaluación del curso estaba dada por la asistencia, participación, un diario de clase y el portafolio donde debían incluirse los mapas conceptuales elaborados. El diario de clase pretendía conocer lo que pensaban los estudiantes respecto a la labor del docente y el desarrollo de las clases. Los mapas debían ser revisados al menos una vez como requisito mínimo, con el fin de asegurar por lo menos una reelaboración de los mismos. La calificación final resultaría de la sumatoria de todos estos aspectos.

Se estableció inicialmente un tiempo para introducir a los alumnos en la técnica de los mapas conceptuales. En principio se les describió el sustento teórico que subyace en los mapas, y luego se procedió a la técnica de elaboración. Para la creación de los mapas se hizo uso del software CmapTools.

Durante más de la mitad del cursado semestral de la asignatura el docente puso en práctica la siguiente estrategia didáctica: en cada clase se invitaba voluntariamente a uno de los alumnos para que representara su mapa conceptual en el pizarrón. Se analizaba el mismo en forma conjunta, efectuando un análisis crítico que posibilitara la mejora del mapa, vinculado a la técnica de elaboración y al contenido cognoscitivo que estaba en juego, negociando así los significados involucrados. Esta actividad tenia prevista una lectura por semana, y se disponía de tiempo suficiente como para el análisis de dos mapas conceptuales por lectura.

En una primera etapa los mapas conceptuales presentados eran deficientes en su técnica de elaboración, pero a medida que los estudiantes adquirían competencias en la creación de los mapas se notó mayor dominio técnico. De todos modos, los autores señalan un ritmo desparejo de una clase a la otra, de manera que en algunas de ellas los comentarios y críticas de los estudiantes dejaban entrever falta de motivación y de interés para reelaborar los mapas conceptuales presentados, mientras que en otras ocurría todo lo contrario.

Dado que en la mitad del cursado eran cada vez menos los alumnos que participaban de las lecturas, elaboraban los mapas conceptuales y/o participaban, se abrió un espacio de discusión en el cual los estudiantes manifestaron su malestar respecto a los mapas conceptuales por considerarlos difíciles de elaborar, una actividad aburrida y monótona y sin sentido alguno. Consideraban más provechoso realizar resúmenes en lugar de mapas conceptuales. Ante tal situación, el docente a cargo explicó al grupo que posiblemente los inconvenientes se debían a la falta de estrategias de lectura y no a dificultades técnicas respecto de la elaboración de los mapas conceptuales. Se explicó que la “elaboración de proposiciones implica al sujeto en un proceso de pensamiento y comprensión que conlleva a entender al mapa conceptual como un texto escrito compuesto de una red de proposiciones.” Se acordó así desarrollar estrategias de lectura con el objeto de mejorar la calidad de los mapas conceptuales, pero esto no resolvió la situación dado que la mitad de los alumnos que asistían regularmente no se presentaron. Los alumnos que continuaron no experimentaron mejora alguna, a excepción de un grupo sumamente reducido.

Al finalizar el curso todos los estudiantes, aun muchos que habían dejado de asistir, entregaron sus portafolios. Estos contenían tres tipos de mapas conceptuales:

  • Copias de mapas conceptuales comentados y corregidos en clase

  • Copias de mapas conceptuales elaborados por otros estudiantes

  • Mapas originales pero elaborados con una técnica deficiente.

Para analizar la situación los autores comienzan por resaltar el hecho de que el aprendizaje significativo requiere de tres elementos básicos:

  • Una instrucción que tenga en cuenta el conocimiento previo del alumno.

  • Materiales potencialmente significativos.

  • Decisión del alumno para aprender significativamente.

Es claro que en este caso no parece reconocerse una disposición clara de los alumnos por aprender de manera significativa, en tanto se evidencia la decisión de no asistir y abandonar el curso a pesar de negociar estrategias de mejora con el docente, y aun aquellos que continuaron la cursada no asumieron una actitud contemplativa y de compromiso hacia el cumplimento de la tarea. También debería tenerse en cuenta aquí el rol del docente, quien quizás no contaba con recursos suficientes como para implicar al alumno en las actividades, pero los autores valoran esta experiencia y pretenden centrar su atención en reconocer estrategias de resistencia al uso de los mapas conceptuales.

Los autores consideran pertinente reflexionar acerca de cómo influye el propósito que da el alumno al mapa conceptual y el propósito que da el profesor a esta herramienta. Con el uso de mapas conceptuales el docente en este caso pretendía atribuirles el carácter de apoyo en la comprensión de los temas, en tanto que los estudiantes en su mayoría los consideraron como una tarea o producto a entregar, lo que resulta claro de la propuesta de los alumnos de realizar resúmenes en lugar de mapas conceptuales. Esta inconsistencia entre los propósitos del docente y de los alumnos deja vislumbrar distintas concepciones acerca de lo que es el aprendizaje y la comprensión.

Otras de las estrategias de resistencia al uso de mapas conceptuales se dan en forma de negociación, simulación  e imitación. Las estrategias de negociación se transparentan al momento de proponer la realización de otra actividad (resúmenes en este ejemplo), práctica de uso frecuente en el ámbito universitario. Estrategias de simulación e imitación se encuentran ante la entrega de portafolios conteniendo mapas conceptuales copiados. Por otro lado la estrategia de simulación se vislumbra también en la entrega del portafolio, requisito indispensable para la evaluación, donde el material contenido simula el cumplimiento de la tarea, y la imitación se presenta nuevamente ante la falta de un esfuerzo individual del alumno para la realización de los trabajos.

Los autores señalan contradicciones aflorando de los diarios de los alumnos. Un mismo alumno manifiesta como positiva la estrategia del uso de mapas conceptuales para el aprendizaje, incluso señalando su validez para otras asignaturas, y por otro lado declara, por ejemplo, que es una tarea que le resulta aburrida y dificultosa.

Por último, dentro de las conclusiones citadas en este trabajo se rescatan los siguientes conceptos vertidos:

  • El modelo educativo en educación superior imperante tiende a fomentar el aprendizaje basado en la memoria y propicia el aprendizaje de estrategias para acreditar asignaturas.

  • Si bien la mayoría de los estudiantes manifiestan acuerdo con el uso de mapas conceptuales como herramienta de aprendizaje, no logran desprenderse de estrategias que les han servido para aprobar otras asignaturas.

  • El rechazo en el uso de mapas conceptuales por parte de los alumnos puede deberse a que implican actividades más complejas, que van más allá del mero hecho de leer, detectar fragmentos que parezcan importantes y copiarlos literalmente.

  • No basta con el solo hecho de tomar la decisión de aprender significativamente, pues deben atenderse otro tipo de deficiencias tales como la dificultad en la lectura comprensiva de textos.

Mapas conceptuales como portafolios

EL MAPA CONCEPTUAL, UNA ESTRATEGIA VIVA

Olga Lucía Agudelo Velásquez, I. E. Gabriel García Márquez, Colombia

agudolga@hotmail.com

Concept Maps: Making Learning Meaningful
Proc. of Fourth Int. Conference on Concept Mapping
J. Sánchez, A.J. Cañas, J.D. Novak, Eds.
Viña del Mar, Chile, 2010

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En el artículo presentado en el Cuarto Congreso Internacional de Mapas Conceptuales los autores cuentan su experiencia en el uso de mapas conceptuales como portafolios, de modo que los alumnos recopilan en ellos las evidencias del trabajo.

Los autores comienzan señalando que la manera en la que se venían utilizando los mapas conceptuales en la institución en la que se lleva a cabo esta experiencia (nivel preescolar-primario-secundario) generaba en los estudiantes sensación de dificultad y por ende de desmotivación. Los mapas conceptuales eran utilizados como recurso pedagógico (ya elaborados o contenidos en un libro, de modo que los estudiantes debían interpretar su contenido) o como recurso de referencia (retomándolos en algún momento pero no utilizándolos para realizar comparaciones entre los aprendizajes obtenidos).

El trabajo propuesto por los autores, bajo la concepción del aprendizaje colaborativo y constructivista, pretendía la creación de mapas conceptuales en el desarrollo de un núcleo completo de contenidos, tornándose en una estrategia activa de aprendizaje y en repositorio de recursos, evidencias y opiniones de los estudiantes.

Los mapas conceptuales son herramientas gráficas para organizar y representar conocimiento. A medida que los alumnos construyen sus propios mapas van aprendiendo en su proceso de formación y van modificándolos, asegurando así un aprendizaje significativo. Los mapas conceptuales muestran las relaciones entre los conocimientos previos de los estudiantes y los nuevos conceptos, en un contexto de
interacción y que deja huellas de sus progresos. Las relaciones que se generan en los estudiantes al elaborar los mapas conceptuales son mucho más ricas que aquellas que surgen de la sola interpretación de un mapa creado por otros.

El artículo describe en detalle la metodología utilizada para la elaboración de los mapas conceptuales. Por ejemplo, de una investigación realizada por los alumnos en Internet sobre el tema a tratar surgen los conceptos que serán luego utilizados en el mapa, actividad realizada de manera grupal. La formación de proposiciones se realiza de acuerdo a las opiniones del grupo, tomando dos alumnos dos conceptos de los seleccionados y vinculándolos entre si frente a la clase. Por parejas arman finalmente el mapa conceptual, previa referencia de las vinculaciones entre conceptos discutidas por el grupo.

Para la elaboración de los mapas se utiliza LiveMappers, que permite y facilita el trabajo colaborativo y la integración de otros servicios (http://livemappers.com). Este entorno provee un blog, que el docente utiliza para registrar las actividades que se van realizando y se convierte en fuente de consulta para los estudiantes, además de contener recursos de referencia. En el mismo lugar los estudiantes pueden participar de discusiones acerca de los temas desarrollados y sobre los mapas conceptuales elaborados. Además se utiliza CmapTools dentro de este entorno.

A medida que se avanza con un tema nuevo, se incluyen en el mapa los nuevos conceptos y se establecen nuevas proposiciones, tornándose entonces en un proceso iterativo que requiere de una constante revisión del mapa y la modificación de lo que se considere adecuado. En ocasiones se reparten temas que son trabajados por ciertos grupos y expuestos a los demás a través de los mapas conceptuales.

A medida que el proyecto avanza los alumnos crean material propio o abren espacios de la Web 2.0 que comparten con sus compañeros a través de los enlaces incluidos en los mapas conceptuales. Incluso pueden incluir recursos generados por otros grupos que les parecen importantes rescatar en sus propios mapas.

Los autores destacan las bondades de LiveMappers: permite hacer más dinámico el trabajo, comentar los mapas, trabajar de manera colaborativa en LiveMappers, contar con un blog y establecer discusiones.

Los mapas conceptuales a su vez son utilizados como instrumento de evaluación de los aprendizajes. En el proyecto los autores evalúan el mapa conceptual (estructura correcta y proposiciones verdaderas), las evidencias que se anexan al mismo (que muestran el nivel de competencias obtenido), la socialización del mapa y la sustentación que se hace frente a los comentarios de los compañeros, la participación en las discusiones y el trabajo colaborativo. También deben tenerse muy en cuenta los problemas técnicos o de conectividad que pueden llegar a afectar los resultados obtenidos.

Dentro de las conclusiones brindadas por los autores se rescatan los siguientes aspectos:

  • El uso de mapas conceptuales dinamiza el desarrollo cognitivo en el proceso de aprendizaje y permite al docente comprobar el desarrollo de competencias y el logro de los objetivos curriculares.

  • LiveMappers es un espacio virtual con herramientas para la creación de mapas conceptuales y servicios de la Web 2.0 que permite superar barreras tecnológicas, de comunicación e integración a través de un espacio virtual.

  • El uso de los servicios que ofrece la Web 2.0 es una oportunidad inigualable para apoyo del proceso de aprendizaje, permitiendo la práctica del respeto hacia los demás, el aprender a ser un ciudadano digital y traspasar este aprendizaje a todos los ámbitos de su vida como estudiante.

  • El trabajo colaborativo mediado por entornos virtuales permite una mayor interactividad, la creación de vínculos entre los miembros del grupo y generar actitudes responsables frente a ellos.

  • Los mapas conceptuales permiten recopilar evidencias de los contenidos educativos trabajados en un solo espacio.

Estilos de aprendizaje y mapas conceptuales

ELABORACIÓN DE MAPAS CONCEPTUALES:
RELACIÓN CON ESTILOS DE APRENDIZAJE,
RENDIMIENTO Y SATISFACCIÓN

Marcela Paz González Brignardello, Ángeles Sánchez-Elvira & Pedro J. Amor Andrés
Universidad Nacional de Educación a Distancia, España

mpgonzalez@psi.uned.es

 Concept Maps: Making Learning Meaningful
Proc. of Fourth Int. Conference on Concept Mapping
J. Sánchez, A.J. Cañas, J.D. Novak, Eds.
Viña del Mar, Chile, 2010

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En el artículo presentado en el Cuarto Congreso Internacional de Mapas Conceptuales se relata una experiencia de nivel universitario en el uso de mapas conceptuales como instrumento de evaluación, bajo el soporte de CmapTools.

Los mapas conceptuales son herramientas gráficas de representación y organización del conocimiento, que incluyen conceptos y las relaciones entre ellos denotadas mediante líneas que los unen. En estas líneas de conexión se escriben palabras o frases conectantes que establecen la relación entre los dos conceptos involucrados.

Elaborar mapas conceptuales es una etapa creativa en la que el estudiante se esfuerza por esclarecer el significado de los conceptos de un determinado dominio de conocimiento, identificando los conceptos más importantes, entablando las relaciones entre ellos y especificando su estructura. La elaboración de mapas conceptuales lleva implícitos aspectos cognitivos y metacognitivos del estudiante, favoreciendo la integración y asimilación, y exigiendo una visión holística del conocimiento a representar. No todos los estudiantes filtran, manipulan y perciben la información de igual manera, lo que permite identificar diferentes tasas de comprensión, diferentes grados de satisfacción y de comodidad entre los estudiantes involucrados en un mismo contexto de clase. Así, los Estilos de Aprendizaje son tendencias generales que determinan las preferencias que los estudiantes tienen respecto al modo de captar, tratar y procesar la información. Los autores distinguen cuatro estilos de aprendizaje: sensorial o intuitivo, visual o verbal, activo o reflexivo y secuencial o global.

En el artículo podrán encontrarse todos los detalles respecto a la metodología empleada en la experiencia relatada, donde se exploran los estilos de aprendizaje, haciendo uso entre otros de los mapas conceptuales.

La construcción de mapas conceptuales durante la experiencia tuvo varias etapas: la construcción de mapas de manera individual, la presentación de los mismos al grupo de trabajo (grupos de no más de cuatro alumnos) para su mejora conjunta y discusión, y elaboración de un mapa grupal. Todas estas actividades estuvieron contenidas en un entorno virtual de aprendizaje.

De los resultados citados se observa que la tarea de elaboración de mapas conceptuales ha sido considerada interesante, motivadora y útil para el estudio, comprensión y recuerdo de los contenidos, pero no resultó simple ni fácil. Además, los autores indican: “… que algunos estudiantes se sienten más cómodos, más satisfechos y obtienen mejor rendimiento en el uso de mapas conceptuales o con algunos elementos de la actividad que otros.”

Evaluación cuantitativa con mapas conceptuales

¿SE PUEDE EVALUAR CUANTITATIVAMENTE MEDIANTE
LA VALORACIÓN DE MAPAS CONCEPTUALES?

Gil Llinás, J. y Solano Macías F.
Universidad de Extremadura
España

juliagil@unex.es

 Concept Maps: Making Learning Meaningful
Proc. of Fourth Int. Conference on Concept Mapping
J. Sánchez, A.J. Cañas, J.D. Novak, Eds.
Viña del Mar, Chile, 2010

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Uno de los usos dados a los mapas conceptuales es el de instrumento de evaluación. En esta oportunidad el trabajo presentado en el Cuarto Congreso Internacional de Mapas Conceptuales por los autores arriba citados analiza la situación aplicada a un curso de primer año en el área de ingeniería, empleando para la confección de los mapas conceptuales el software CmapTools.  Más específicamente, se han utilizado mapas conceptuales para evaluar contenidos de Física, realizando una valoración subjetiva y objetiva de los mismos, y comparando los resultados obtenidos con las calificaciones de alumnos bajo una evaluación tradicional. De esta manera se logra iniciar a los alumnos en una nueva técnica de estudio, y se logra un procedimiento que permite la evaluación cuantitativa a través de la valoración de los mapas conceptuales elaborados por los estudiantes.

Los autores inician su presentación señalando la importancia de la construcción del conocimiento por parte del propio estudiante, lo cual no se condice con un aprendizaje de tipo memorístico que contribuye muy poco a la construcción de una estructura de conocimiento. En su lugar, abogan por el aprendizaje significativo y una óptica constructivista, bajo los cuales los mapas conceptuales se convierten en una herramienta eficaz para optimizar el proceso de enseñanza-aprendizaje, en tanto posibilitan una representación visual de la jerarquía y relaciones que cada individuo tiene internalizadas sobre un determinado tema. A modo de un “rompecabezas de conceptos”, los mapas conceptuales permiten apreciar las lagunas conceptuales que un estudiante posee respecto de un tema determinado y las concepciones erróneas que pueda tener acerca del mismo.

Destacan luego la función de los mapas conceptuales como instrumento de evaluación en un determinado momento del proceso de enseñanza-aprendizaje y para una determinada área de conocimiento, pues permiten visualizar la estructura cognitiva del estudiante y posibilitan el análisis de los niveles de complejidad de un determinado aspecto cognitivo por él alcanzado. Se destaca el potencial de esta herramienta como evaluación formativa, lo que supone una reflexión crítica de los componentes y funciones del proceso de enseñanza-aprendizaje, posibilitando al docente realizar los ajustes que se consideren oportunos.

La experiencia llevada a cabo dio comienzo con una sesión de investigación a realizar por los estudiantes en la cual debían explorar los mapas conceptuales como herramienta didáctica y familiarizarse con el uso del software CmapTools. Posteriormente y a modo de ejemplo el docente presentó al grupo de estudiantes un mapa conceptual de un tema familiar para ellos. En una segunda sesión se propuso que a modo de entrenamiento y de forma individual cada estudiante elaborara un mapa conceptual sobre otro tema ya tratado en clase, proponiéndose para ello el uso de 5 conceptos que debían jerarquizar y relacionar de manera apropiada. Posteriormente una puesta en común condujo al análisis de cada mapa conceptual por parte de los alumnos, y la reconstrucción del mismo de ser preciso. Una tercera sesión tuvo como protagonista los mapas elaborados a partir de una nueva lista de 10 conceptos, que previamente los estudiantes debieron enviar al docente a través del campus virtual de la Universidad en la que se desarrolló el proyecto. Sin previo aviso, y a fin de constatar que todos los estudiantes habían realizado la tarea, se encomendó la resolución de un test que ya había sido utilizado con un grupo de estudiantes no afectado a este tipo de experiencias. Finalizada la propuesta se discutieron los mapas conceptuales y se modificaron en función de las reflexiones del grupo.

El lector interesado encontrará en el artículo original más detalles respecto del test utilizado y la forma de recolección y análisis de los datos obtenidos. Simplemente señalaré aquí que en los criterios utilizados para la valoración cuantitativa de los mapas se optaron por los siguientes ítems:

  • Número de niveles jerárquicos: N

  • Número de proposiciones correctas: P

  • Número de proposiciones cruzadas: PC

  • Número de ejemplos: E

  • Número de conceptos utilizados en el mapa: C

Se confeccionó la siguiente fórmula, cuya fundamentación se halla relatada en el artículo:

Valoración del mapa = [\frac{N+P+5PC+E}{C}]

En lo que sigue centraré mi atención en las conclusiones esbozadas respecto al uso de mapas conceptuales como instrumento de evaluación.

Se destaca que dada la complejidad del tema involucrado en la experiencia, el número de alumnos que alcanza buenos resultados a través del uso de mapas conceptuales es superior al de una enseñanza tradicional, por lo que los autores ratifican la eficacia de esta herramienta para la optimización de los procesos de enseñanza-aprendizaje.

En cuanto a la calificación obtenida por los estudiantes mediante el uso de mapas conceptuales, no se vislumbran diferencias significativas entre la fórmula utilizada y la valoración de expertos. Se cita la necesidad de complementar la valoración cuantitativa con una valoración cualitativa de los mapas conceptuales dada la información que es posible obtener respecto de los procesos por los cuales los alumnos experimentan un aprendizaje significativo.

Por último, me parece oportuno incluir una observación realizada por los autores respecto de la aparición en los mapas conceptuales de bucles en donde se alternan subidas y bajadas de un nivel a otro.

Evaluación, avaluación y zonas de desarrollo próximo bajo un enfoque sociocultural

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